Una pizza a la leña no se parece a ninguna otra. El fuego vivo, la masa que reposa sin prisa y ese borde tatemado son la firma de la casa en Santo Olivo.
Masa de fermentación lenta
Todo empieza horas antes de encender el horno. La masa de Santo Olivo fermenta lento, y eso le da sabor, ligereza y una miga que se abre en burbujas cuando entra al fuego. Una masa con prisa se siente pesada; una masa con tiempo se siente aireada y crujiente.
El horno de leña hace la diferencia
El horno de leña trabaja a fuego vivo. La pizza se cocina en poco tiempo: la base queda firme, el queso se funde parejo y el borde se infla y se tatema en algunos puntos. Ese contraste entre lo suave del centro y lo dorado de la orilla es lo que buscamos en cada pieza.
Las pizzas de la casa
- Suprema Santo Olivo, el favorito de la casa: pepperoni, pimiento verde, cebolla morada, aceituna negra y mozzarella.
- Margarita: salsa de tomate de la casa, mozzarella, albahaca fresca y aceite de oliva.
- Prosciutto y arúgula: mozzarella, prosciutto, arúgula, parmesano y reducción balsámica.
- Cuatro quesos: mozzarella, parmesano, queso de cabra y gorgonzola.
¿Con qué acompañarla?
Si vienen en grupo, pidan algo para el centro mientras sale la pizza: la tabla de salchichas y quesos o la coliflor a la leña. Para la noche, un Negroni o una copa de vino de la casa le van muy bien al borde tatemado.
Dónde: Santo Olivo Restaurante, Blvd. Luis Donaldo Colosio Murrieta 803, Plaza Cantabria, Residencial La Rioja, Hermosillo. Aparta tu mesa o mira la carta completa.



